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8 VIRTUDES QUE DEBEMOS APRENDER DE LAS ANCIANAS

CCC
 Tito 2:3-5 “Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a ser prudentes, a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser discretas, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”, realmente esta información ha sido de gran ayuda para mi vida, no lo dejen de leer.
 
SER PRUDENTE: Cumplir con el deber, ser moderada, con dominio propio, considerada, y aprender a tomar decisiones y a hacer juicios sabios. Es convertirnos en la directora general de una gran empresa, de la cual nuestro esposo es el dueño.
Una buena ayuda idónea provee un oasis para su marido, planea y prepara con mucha anticipación, práctica el dominio propio.
 
AMAR A SUS MARIDOS: Amarlo a él significa anteponer las necesidades de él a las tuyas. Si tu eres esposa, tu también eres ministra. nuestro ministerio está dirigido a nuestros maridos y luego a nuestros hijos. Fuimos y somos creadas para ser ayuda idónea, cada día y cada noche debemos estar preparadas para ministrar a sus necesidades. Las necesidades más básicas del hombre son: cálido amor sexual, aprobación y admiración. La mujer sabia mide las necesidades de su marido. Busca satisfacer sus deseos aún antes de que él es consciente de ellos. 
 
AMAR A SUS HIJOS: lo más importante que hará una madre por sus hijos es crear un ambiente de paz y gozo, amando profundamente a su padre y estando satisfecha con la vida. Una mujer sabia nunca espera que nadie le sirva, y por tanto nunca se siente defraudada. está lista para ayudar, siempre dando. por su ejemplo; sus hijos aprenden a servir con gozo y entusiasmo. Una buena ayuda idónea considera prudentemente las necesidades de sus hijos antes que sus propios intereses. Invierte tiempo entrenándolos para que sepan y hagan muchas cosas. Se instruye a sí misma en nutrición y medicina para estar mejor preparada para cuidarlos a ellos. 
 
SER DISCRETAS: Prudente; sabia para evitar el error y para elegir el mejor medio para alcanzar un propósito; cautelosa, cortés, atenta, honesta. Discreción es tener buen gusto, buen juicio, sensatez, ser de buen entendimiento. Dios dice que la mujer apartada de razón es como una joya en el hocico de un cerdo (Proverbios 11:22), Qué oso no? Ser insensatas, es decir, nada discretas, nos convierte en algo tan ordinario y horrible como una hermosa joya en el hocico de un cerdo. 

Una buena ayuda idónea crece en gracia y en conocimiento. Es agraciada y honesta. Está libre de engaño ante su marido.

No te engañes. Si habitualmente usas a la gente como niñeras, andas de visita con demasiada frecuencia, y pides que te lleven acá y allá o frecuentemente pides prestadas las cosas ajenas, podrían tolerar tu egoísmo, pero realmente no les caerás bien. Hablarán de ti en secreto como una molestia y no como una amiga.

A nadie le caen bien realmente las aprovechadas. la mujer sabia siempre da más de lo que recibe.
 
SER CASTAS: Puras en pensamiento, palabra y hechos, ser modestas y honorables en todo.

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.”1 Pedro 3:1-6.

De este capitulo lo que más me impacto es ver que no solo el hombre que mira con lujuria a una mujer peca, sino la mujer que se viste para atraer la mirada de los hombres esta adulterando también. Ser casta es una virtud tan perdida en la actualidad. Desde nuestra manera de pensar, de actuar, de vestir, debemos practicar esta virtud.
 
CUIDADOSAS DE SU CASA: En guardia, velar, conservar, mantener, guardar. No es una sugerencia; es la voluntad de Dios para las esposas. De esto ya hemos hablado en otras entradas, lo que rescato de este capítulo, es que no es estar en casa pero ausentes con el celular, el televisor y la tecnología, no, es cuidar realmente de su casa, conservarla como un lugar de descanso y protección para la familia, practicar la hospitalidad.
 
SER BUENAS: Una mujer buena es genuina, gozosa, virtuosa, valiosa, competente, lista, amable, benévola, misericordiosa, trabajadora, agradable, simpática, honorable, fiel, agradecida y sabia.

“La mujer virtuosa es corona de su marido; mas la mala, como carcoma en sus huesos.” Prov. 12:4. La buena mujer es corona de su marido. Ella puede hacer que un hombre mediocre sea tan respetado como el que lleva una corona. 

Pilas con esto: “Porqué había ella de llevar la carga y conseguir que un hombre flojo, impaciente y egoísta se vea bien? y porqué no había de hacerlo?. Al ser corona de su marido, está criando hijos que se levantarán para llamarla bienaventurada. Para cuando sean adolescentes, sabrán que su padre no es todo lo que debe ser, pero lo honrarán, gracias al ejemplo de su madre. Al ser corona de su marido, está ganando el amor y aprecio de él, y así recibirá un trato mucho mejor que si se levantara contra él. Y, por ser prudente en su manera de usar los escasos fondos que él provee, está consiguiendo un lugar cómodo para criar a su familia.” Impresionante, no?.

Una buena mujer es prudente, una esposa prudente, no es tonta, no es perezosa, no pierde su tiempo, siempre está aprendiendo, es admirada por su esposo. 

SUJETAS A SUS MARIDOS: Ceder, estar dispuestas y deseosas de acatar instrucciones o deseos, absteniéndose de lo que está prohibido. La fuerza más grande de la mujer radica en obedecer a Dios, obedeciendo y honrando a su marido. No se trata de nuestra felicidad; se trata de nuestra santidad. No importa cuánto duela, no importa si vemos resultados, aún cuando el marido no se convierta, Dios es digno de nuestra obediencia, que a los ojos de Él es adoración

 
Ocho virtudes, palabras que hemos oído muchas veces, conocidas, pero no entendidas, estoy segura de que las lees y solo se te viene a la mente alguna cualidad asociada, pero el conocimiento de su profundidad y aplicación lo desconoces, estas somos, en esto nos han convertido la tecnología y los movimientos feministas del nuevo siglo, hemos perdido la esencia de la mujer, el ingrediente principal de nuestra creación, a Dios, el mundo nos vendió la libertad, la igualdad, y con estas, muy sutilmente la promiscuidad, el desenfreno, el irrespeto y finalmente, la depresión, cómo pretendemos mantener hoy en día un hogar, o cómo soñamos con unos hijos bien formados y que nos honren, si día a día luchamos contra nuestra propia naturaleza para ser más ante el mundo que para nosotras mismas y para Dios?, el libro tiene un apartado donde muestra qué enseñaban a las mujeres en el año 50, entre otros, “ten la cena lista, arréglate, recoge el desorden, prepara a los niños, elimina ruidos, escúchalo, haz que la tarde sea de él”, no les gustaría realmente saber de estos temas? o los detestan no más por el nombre?, no se han preguntado nunca porqué los matrimonios antes duraban tanto y las familias numerosas eran tan felices?.

A mi en principio, el libro me hizo pelear con Dios, realmente estaba furiosa, no entendía, no podía, en mi cabeza feminista y estudiada no había cabida para tanto, pero de alguna manera que aún no entiendo, Dios primero me llevo al arrepentimiento y a pedir perdón, porque realmente habían muchas de estas virtudes que yo ni consideraba, y luego me llevo a confiar, porque esa es la clave, mi oración fue: “Dios, has demostrado existir, pero esta es otra dimensión que no conozco, obedecer o no obedecer, ese es el reto, ayúdame, si realmente este es el camino, dame tú las fuerzas y las ganas, porque yo realmente no las tengo”, y decidí obedecer, y sigo muyy lejos de tenerlas todas, pero realmente te puedo asegurar que funciona.

Deseo de corazón que te rindas de luchar sola contra la corriente, y confíes, sus planes son mayores y mejores que los nuestros, te lo esta diciendo una mujer feminista, que tenia su identidad muy pérdida y que buscaba la admiración de todo menos de Dios, cosa que la llevo a estar muyyy ahuecada, pero ahora, paso a paso en obediencia a su palabra, puedo decirte que es real, que verdaderamente aprendes a disfrutar la vida, a ser agradecida en medio de toda circunstancia y a buscar el descanso, el ánimo y la energía que se necesita en ÉL y no existe un deleite mayor que su presencia. 

Ahora… y dónde quedaron mis títulos? y qué paso con mis derechos? Bueno, decidí creer y resulto, como recita 1 Corintios 8:1-2 “El conocimiento envanece, pero el amor edifica”, el mundo, sus tendencias y visiones superficiales, envanecen, pero el amor y el amor en todo sus sentidos, tal cual lo describe 1 Corintios 13:4-8, edifica; con conocimientos, títulos y derechos podría vivir un matrimonio bueno, estable, socialmente aceptable, pero definitivamente desde que recibí de su amor eterno y decidí ofrecerlo a mi esposo, vivo un matrimonio vibrante, significativo y que siembra, no solo para mí, sino para mis generaciones, no veo hasta mi nariz, veo a mis bisnietos y el apellido Carabali sobresalir mundialmente, porque un día yo decidí morir y permití que Dios viviera en mí y en mi familia.
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