Regístrate ahora

y te regalamos este libro


Di que sí

HNCK3432

“No hay segundas oportunidades en este minuto que vives. No vas a tener dos hoy ni dos mañanas. Así que vive segundo a segundo. Bésalo si aún no lo has hecho, grita, corre, sueña despierto, no hagas listas, vívelas. Vuelve a ser un niño, enamórate mil veces en una sola, sonríe, disfruta.
Porque sólo hoy estoy y es fantástico.”

No importa cuántas veces te digan que no puedes. ¿Una? ¿Diez? ¿Mil? ¿Un millón? Da igual. La única verdad que hay en todo eso es que eres tú quien decide si puedes o no. Y punto.

Te van a decir tantas veces que seas alguien que no eres… Que no corras, que hagas mejor esto que lo otro, que eso que piensas es un error, que cómo se te ocurre, que quién te crees que eres, que te pongas a la cola, que eso es una locura, que lo dejes. No hagas caso. No hagas ni puto caso, nunca.

Y di que sí. Siempre si que sí antes de decir que no. Believe me, el tiempo y la vida ya se encargarán de ponerte los puntos donde consideren que tienen que ponértelos. Pero mientras, tú di que sí.

Corre, salta, lucha, disfruta, pelea por lo que quieres, sal, descansa, vuelve a empezar, déjalo todo, aprende algo nuevo, cáete, suda, atrévete, ten cojones, equivócate, viaja, haz magia, comparte, diviértete, folla, llora, grita, enfádate, quiere, abraza, cambia, levántate. Sobre todo eso: levántate siempre. Y no te confundas, tu peor enemigo siempre serás tú mismo. Fuerza de voluntad no es hacer, sino dejar de hacer.

Deja de quejarte. Estás vivo y hoy, por lo menos, has visto la luz del día, has sentido el sol en la cara , has olido un café, has comido, has hablado con alguien que te quiere y has pasado un día más en el mundo. Piénsalo. Y deja de quejarte.

¿Qué la vida es difícil? Claro que es difícil. ¿Quién te dijo que era fácil? Nadie, ¿verdad? Nadie te ha prometido nunca que lo fueses así que, levántate. Mueve el culo. Todo lo que merece la pena es difícil y si te han contado lo contrario te han mentido. Aterriza, que hay una pista esperándote.

Espabila. Nada ni nadie va a esperar por ti eternamente. ¿Eso de que los trenes pasan solo una vez? Verdad verdadera. Súbete, que para bajarse siempre hay tiempo. ¿Qué va muy rápido? Claro. La vida se pasa así, rápido. Un día de estos, si tienes mucha suerte, tendrás ochenta años y te parecerá que no has tenido tiempo suficiente para hacer todo lo que te hubiese apetecido hacer. O no. A lo mejor habrás hecho todo lo que querías y te vas tranquilo.

Que no te mientan, no existe ese libro en el que pone cómo y cuándo hacer las cosas. Eso lo tienes que escribir tú. Haz las cosas cuando te latan, no cuando las hagan los demás. Tus sueños son tuyos, que nadie te lo toque. Y no, los cojones tampoco. No te dejes.

Aprende a dejar ir y a irte tú también. Corre si lo necesitas, como si no hubiese un mañana, porque de hecho tal vez no lo haya. Date el gusto de descubrir quién corre detrás de ti.

No necesites, simplemente quiere. Quiere mucho y aprende a querer bien, hasta que te duelan las manos y se te gaste la voz. Con el tiempo te darás cuenta de que en el fondo uno no se arrepiente de querer y que, al final, gana más el que más da. Siempre.

Sueña. Fuerte. Mucho. Bonito. Todo el rato. Sin parar.

Hazte eterno. En una canción, en una carta, en una foto, en los recuerdos de otra persona. Créeme, no estás aquí por casualidad. Y si así lo fuera, eres una casualidad maravillosa. Sí, tú, como te llames.

Muévete. Ahora mismo. Es sólo un momento, de verdad. Busca un espejo y mírate. ¿Qué ves? ¿Te gusta? ¿No? Cámbialo. No eres un árbol, por suerte. Hacen falta 21 días para crear un hábito y una decisión consistente para romperlo. Tú decides.

Levántate. No hablo de los pies, hablo del alma. Levántate por lo que quieres y contra lo que no te gusta, levántate por quien se merece que te levantes, levántate por ti y por todos tus compañeros. Que te levantes, coño. Que se vea a qué has venido. Hay cosas ahí fuera esperando a que alguien las haga. No te las pierdas.

Y cuando te estampes y ruedes cuesta abajo, que lo harás, recuerda que un corazón roto duele, pero más duele lo que no te atreves a hacer.

Nada de lo que haces da igual.
Nada de lo que no haces da igual.

¿Estás vivo?

Di que sí.

Reparando alas rotas

0 Comentarios

Contesta

CONTACTO

Si tienes cualquier sugerencia que hacernos o alguna pregunta sobre el funcionamiento de la página, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de atenderte.

Enviando

Copyright © 2016 Woman's Soul | Website Created by El Petit Kraken

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?

Create Account