NO TODO ES COLOR DE ROSAS…

Dedicados y para las tantas mujeres que hemos pasado cositas feas, en cualquier país donde nos encontremos.

Cada vez que escucho una historia de mujeres cubanas, de todo lo que les a tocado sufrir y vivir en sus matrimonios  por estos lares. Con la complicidad de algunos familiares, más la injusticias del sistema, me suben los demonios.

Es penoso ver como se les quita la patria potestad a una madre para dársela al padre, cuando  es el verdadero verdugo de esposa e hijos, claro, ante la duda es mejor apoyar al de casa.

Y que a mi nadie me haga cuentos, que mucho he visto, y algun@s  me han contado.

Hemos sufrido humillaciones, vejaciones, maltratos físicos y psicológicos. Poco a poco se nos trata de cambiar para que según algun@s nos integremos y nos acepten. Todas las personas no somos iguales, ni respondemos al mismo patrón de comportamiento, afortunadamente.

La inseguridad, la poca confianza en si mismo, el hecho de tener muy poca o ninguna experiencias anteriores en el amor, baja autoestima, hace a muchos hombres actuar como verdaderos bestias,

Villanos, abusadores, manipuladores en un grado extenso de la palabra, celosos hasta los tuétanos. Hasta les conozco que aprovechando que la mujer en cuestión no conoce a ciencia cierta lo que es un préstamo le han embargado, no ya bienes materiales, como dijo nuestro José Martí, no se tiene casa en tierra ajena. .

Le  embargan su vida, la alegría de vivir, la tranquilidad de su alma y hace su triunfal entrada el miedo

Cuando un hombre se siente atraído por una mujer y se casa con ella es porque vio actitudes que le enamoraron, lo que no es normal es que esas mismas actitudes  una vez en otras tierras sean para este señor, motivos de vergüenzas. Y lo vuelvo a repetir, mucho he visto y escuchado.

El matrimonio entre personas de diferentes culturas es bastante fuerte, cada un@ trae incorporado sus costumbres. Que no quita para integrarse a la sociedad que llega y le acoge. Hay cosas que no se pueden permitir, ni en la  tierra que atrás dejaste por amor, ni en extrañas tierras a la que llegas.

La justicia hace oídos sordos y ojos ciegos cuando se trata de una inmigrante. En muchísimos casos la justicia tiene conocimiento de quienes son y como se conducen estos hombres. Sólo necesitan leer el historial para ahondar un poquito en la manera de estos seres y aplicar la justicia. pero no, mejor despojar a la inmigrante de sus hijos, ella viene de fuera.

Claro, al no tenerse en cuenta a este tipo de señores nacionales, nativos, del país, o los de casa, como coño se le quiera llamar. Como rosas en un jardín florecen este tipo de comportamientos, campeando por sus respetos y con la seguridad siempre, de que la justicia va a estar de su parte, y si no la compra.

¿Y que pasa con esta mujer?.

Sola, sin familiar alguno en estas tierras, sin medios económicos, amenazada, chantajeada constantemente con aquellas palabras de : “estás sola, nadie te va a ayudar”, o aquellas otras de: “nadie te va a acreer tu vienes de afuera”.Añadido a esto, cualquiera de su entorno se presta a dar falsos testimonios sobre la mujer en cuestión. Esto también lo vi, y me pareció aberrante.

Todo duele en ese momento así que te destrozada de los nervios.

Sin ganas de nada, porque en esos estados te dejan paralizada, con muy escasa fuerzas, energías y amig@s, porque cuando te encuentras en estas situaciones, te das cuenta cuantos amig@s tenías en realidad.

 Dolida porque la justicia que debe protegerte te hunde más. Y entonces no te queda más que luchar, pasar ese duelo lo más rápido posible y salir a comerte el mundo si fuese necesario por tus hijos, por tu dignidad, por la honestidad, por tu identidad, por mujer.

Escribo porque ya va siendo hora de que algun@s tomemos conciencia de hechos que ocurren cotidianamente, soy la voz de esas tantas que estan calladas y que temen.

Escribo porque me da la gana, todas las mujeres no somos iguales. Habemos algunas, en las que me incluyo que tenemos en el corazón una leona indomable que late con mucho amor, que sólo se doblega con amor y para amar.

En lo particular, no he sido sumisa ni en mi tierra, y en esta mucho menos. Donde encuentro un machismo viejo y arcaico. Abusador, manipulador, con muy poco sentimiento que mostrar. Donde muchos enarbolan la palabra libertad, cuando sólo la tienen en la polla.

A las malas, como dicen mis amig@s mexicanos, “Ni modo”, porque entonces hago como dice la Doña: María Felix, esa gran actriz, de belleza sin par, carácter indomable:

 

 ” Puedo ser adorable con las personas que me tratan bien, pero cuando me atacan, tiro un mordisco y a la yugular”.

 

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