Estado Mindfulness

Hace poco he tenido la oportunidad de experimentar una valiosa experiencia (yo diría que muy espiritual) a través de mi práctica diaria del Mindfulness.

Lo más importante de todo esto es que tengas la plena convicción de que a través de la práctica diaria desarrollarás un cambio de actitud que hasta tu misma te sorprenderás y te preguntarás: pero, ¿Cuándo sucedió todo esto? No importa, lo importante es que ya estás en el camino y que ese redescubrimiento de ti misma llegará más pronto de lo que esperabas: el despertar de la esencia divina que habita en ti, aquello que todos hemos heredado por naturaleza de ese Ser Absoluto al que llamamos Dios.

Cierra los ojos  ponte cómoda, respira, estate atenta a lo que tu cuerpo te dice a través de tu mente, escúchalo todo, lo que anhelas, lo que piensas, lo que no te gusta, lo que te duele, lo que deseas, lo que te distrae, pero sobre todo, intenta separar por un momento toda aquella convulsión en tu inquieta mente de tu respiración y mírala, allí­ encontrarás la esencia, el simple estar, el presente, lo que no perturba  la sensación de un momento eterno.. intenta detenerte allí­, en el aire entrar y salir a través de ese movimiento, dejando fluir todo aquello que perturba y haciendo un hueco como una ventana que se abre para navegar hasta la profundidad como cuando puedes ver el fondo de un lago desde arriba…ya estas atenta! y por instante has dado permiso a tu intuición sin apenas notarlo …ahora sumérgete y escucha los susurros del Espíritu Divino,  la voz apacible del Espíritu Eterno… ya estás, deja que te hable y entonces permanece allí­…

 

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